chistes de tan tan

Chistes de Tan Tan

chistes de tan tan

Hemos recopilado los mejores chistes de Tan Tan o tantanes. Los chistes de Tantanes so un clásico del humor y se pueden utilizar en muchas situaciones o reuniones familiares. Estamos recopilando los mejores chistes de todo internet. A continuación verás chistes cortos, buenos, chistosos y alguno malo. Nuestra intención es crear la mejor web de chistes de internet, si tienes un chiste diferente envíalo por mail.

Tan tan pequeño

Había una vez un hombre tan pequeño, tan pequeño…
que en vez de viajar en metro, viajaba en centímetro.

Tacaño

Había una vez un hombre tan tan tacaño…
que no prestaba ni atención.

Más tacaño todavía

Este era un hombre tan tacaño, tan tacaño…
que soñó que se tomaba un café en un restaurante y se despertó para no pagarlo. 

El niño pelota

Era tan, tan pelota…
que iba al colegio botando.

Niña muy pequeña

Era una niña que tenía la cabeza tan, tan, tan pequeña…
que no le cabía la menor duda.

Tan tan de adivina

Había una adivina tan, tan buena…
que además del futuro, adivinaba el pretérito pluscuamperfecto.

El gafe

Era un hombre tan, tan gafe…
Que se sentó en un pajar ¡y se pinchó con una aguja!

Chiste tan tan en el cole

Era un niño tan bruto, tan bruto, tan bruto…
que cuando la profesora borraba el ejercicio de la pizarra, ¡él lo borraba de la libreta!

Muy pequeño

Un hombre tan tan pequeño…
que se subió a una canica y dijo:
– ¡El mundo es mío!

Tan tan despistado

Era un hombre tan tan despistado…
que se pasó dos horas en el espejo pensando de qué le sonaba esa cara…

Una bruja peculiar

Había una bruja tan tan pequeña…
Que cuando volaba lo hacía en escobilla del váter.

El vago

Era un hombre tan tan vago, que un día le dice a su mujer:
– María, tráeme la crema para las picaduras de alacrán.
– ¡¿Te ha picado uno?!
– No, pero se está acercando…

El hombre bizco

Era un hombre tan bizco, tan bizco…
que cuando lloraba las lágrimas le caían por la espalda. 

Niño muy feo

Era un niño tan feo, tan feo…
que tenían que atarle un trozo de carne al cuello para que el perro jugara con él. 

El más tonto

Era un tipo tan tonto, pero tan tonto…
que disparó un tiro al aire,… y falló

El más viejo del lugar

Era un hombre tan viejo, tan viejo…
que cuando iba al colegio aún no habían clases de historia. 

Chistes de tantanes de flacos

Era una mujer tan, tan, tan delgada…
que le contrataron para limpiar macarrones por dentro.

Era un hombre tan flaco, tan flaco, tan flaco…
que se dedicaba a limpiar mangueras por dentro.

Era un hombre tan delgado, tan delgado, tan delgado…
que cuando se murió le tuvieron que enterrar con hojas de morena para que tuvieran algo que comer los gusanos.

Era un hombre tan delgado, tan delgado, tan delgado…
que tenía que pasar dos veces por el mismo sitio para hacer sombra.

Calle ancha

Era una calle tan ancha, tan ancha, tan ancha…
que en vez de pasos de cebra tenía pasos de elefante.

Chiste tantanes de hombre alto

Era un hombre tan alto, tan alto…
que se tropezó un miércoles y se cayó el viernes.

Era un hombre tan alto, tan alto, tan alto…
que Iberia lo contrató como semáforo de aviones

Era tan alto, tan alto…
que se comió un yogurt y cuando llegó al estómago, ¡ya estaba caducado!

Era un hombre tan alto, tan alto, tan alto…
que se le cayó su hijo y cuando fue a cogerlo ya había hecho la mili.

El tan tan del capataz

Era un capataz tan malo, tan malo, tan malo…
que ni jugando al ajedrez conseguía mover los peones.

Sin lluvia

Era una charca tan seca, tan seca, tan seca…
que hasta las ranas llenaban la cantimplora.

Muy lento

Era un hombre tan lento, tan lento, tan lento…
que cuando todo el mundo compraba turrón, él estaba comprando en las rebajas de verano.

Y uno más

Era un hombre tan, tan, tan alto…
que tenía una nube en el ojo.

Tan tan de chiste malo

Era un chiste tan, tan, tan malo…
que le pegaba a los chistes más pequeños.

Tantanes de feos

Era un bebé tan feo, tan feo…
que cuando nació el doctor lo lanzó al aire y dijo: si vuela es murciélago. 

Era tan feo, tan feo, tan feo…
que cuando nació, el doctor le dió la cachetada en la cara.

Era un hombre tan feo, tan feo…
que cuando murió tuvieron que recubrirlo de mortadela para que se lo comieran los gusanos. 

Era tan feo, tan feo, tan feo…
que a los 3 meses aprendió a caminar, porque nadie lo cogía en brazos.

Era tan feo, tan feo, tan feo…
que asustaba hasta los ciegos.

Era tan feo, tan feo, tan feo…
que cuando nació lo metieron en una incubadora con vidrios polarizados

Era un hombre tan feo, tan feo, tan feo…
que daba susto al miedo.

El juez educado

El otro día me tocó un juez tan tan educado…
Que en lugar de llamarme chorizo, me decía embutido.

Familia numerosa

Era una familia tan numerosa, tan numerosa…
que la cigüeña dormía con ellos.

Con muchas arrugas

Esto era una mujer que tenía tantas arrugas, tantas arrugas, tantas arrugas…
que se tenía que poner las bragas a rosca.

Cuidado con los dientes

Era un hombre tan dentudo, tan dentudo, tan dentudo…
que cuando iba a los conciertos le confundían con el piano.

La bailarina y sus perros

Era una bailarina a la que le gustaba tanto, tanto, tanto los perros…
que solo bailaba el can-can.

Un jugador muy malo

Este era una vez un jugador tan malo, pero tan malo
que cuando metió un gol, en la repetición lo falló.

Tan tan de caballo vago

Era un caballo tan, tan, tan vago…
que cuando le ponían la silla se sentaba.

Dibujante muy malo

Era un dibujante tan malo, tan malo, tan malo…
que cuando se ponía a dibujar, en vez de coger el lápiz, cogía directamente la goma de borrar.

El hombre más viejo

Era un hombre tan viejo, tan viejo…
que conoció al mar Muerto cuando todavía estaba enfermo. 

A toda velocidad

Era un atleta tan rápido, tan rápido, tan rápido…
que al dar vueltas a una farola se mordía la oreja.

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