Chistes Graciosos

Las sandalias de las monjas

¿Porque las monjas no llevan sandalias?

Porque son más devotas

El filete

— ¡Camarero! Este filete tiene muchos nervios.

— Normal, es la primera vez que se lo comen.

El campesino y su caballo

Va pasando un campesino por la iglesia y el cura del pueblo le dice:
-Hijo, pasa a misa.
El campesino le responde:
No puedo padre, ¿quién me cuidará el caballo?
-Dios te lo cuidará, hijo escucha la palabra del señor.

Bueno, dijo el campesino, y entró a la iglesia.
Cuando el padre se disponía a comenzar la misa dice:
¡Dios está con nosotros!
Entonces el campesino se levanta enojado de su asiento y dice:
Entonces, ¡quién …. me está cuidando el caballo!

Un pastor y un taxista en el cielo

Mueren un pastor y un taxista, amigos y vecinos, y llegan al cielo. Son llevados a sus eternas moradas, el pastor ve con asombro como al taxista se le instalaba una casa con piscina, pista de tenis y lujos por todos lados. Mientras a él se le daba una casa común y corriente.
-¿Señor pero que es esto? ¡Toda mi vida yo prediqué tu palabra sobre la tierra y mira lo que me haces!
-Cuando tu predicabas yo solo escuchaba gente roncar, pero hubieses visto con qué fervor la gente rezaba cuando conducía este!

La historia de las hermanas matemáticas y lógica

Dos monjas salen del convento, para vender galletitas.
Una de ellas es la Hermana Matemáticas y la otra la Hermana Lógica.
Está oscureciendo y ambas están aún muy lejos de su convento.
-Hermana Lógica: “¿Te has dado cuenta que durante la última media hora nos viene siguiendo un hombre?”
-Hermana Matemáticas: “Sí,y me pregunto qué es lo que quiere”.
-Hermana Lógica: “Muy lógico. Nos quiere violar”.
-Hermana Matemáticas: “¡Oh no!. Así como están las cosas, nos va a alcanzar a lo más tardar en 15 minutos. ¿Qué podemos hacer?.
-Hermana Lógica: “La única solución lógica para nosotras, es caminar más rápido”.
Ambas monjas aceleran sus pasos
-Hermana Matemáticas: “Esto no nos ayuda para nada”.
-Hermana Lógica: “Claro que no ayuda. El hombre reaccionó de manera lógica. También comenzó a caminar más rápido”.
-Hermana Matemáticas: “¿Entonces, qué podemos hacer?. Como están las cosas, nos habrá alcanzado en un minuto”.
-Hermana Lógica: “La única reacción lógica para nosotras es separarnos. Tú te vas por aquel lado y yo me voy por este. No nos puede perseguir a ambas”.
El hombre decide seguir a la Hermana Lógica.
La Hermana Matemáticas llega al convento y está muy intranquila, puesto que la Hermana Lógica aún no ha llegado.
Finalmente llega también la Hermana Lógica.
-Hermana Matemáticas: “¿Hermana Lógica, ¡Gracias a Dios que has llegado!. Cuéntanos lo que ha sucedido”.
-Hermana Lógica: “La única cosa lógica que podía suceder. El hombre no pudo perseguirnos a las dos, de manera que eligió a una, y se decidió por mi”.
-Hermana Matemáticas: “¿Y qué sucedió? Por favor, cuéntenos”.
-Hermana Lógica: “Sucedió lo lógico. Yo comencé a correr tan rápido como pude”.
-Hermana Matemáticas: “¿Y entonces?”.
-Hermana Lógica: “Sucedió lo lógico. El hombre comenzó también a correr tan rápido como pudo”.
-Hermana Matemáticas: “¿Y?
-Hermana Lógica: “Y sucedió la única cosa lógica posible. ¡Me alcanzó! “.
-Hermana Matemáticas: “¡Oh no! ¿Y qué hiciste entonces?”.
-Hermana Lógica: “La única cosa posible que pude hacer, me levanté el hábito”.
-Hermana Matemáticas: “¡Oh hermana! ¿Y qué hizo el hombre?”.
-Hermana Lógica: “El hombre hizo lo lógico. Se bajó los pantalones”.
-Hermana Matemáticas: “Oh no! ¿Y qué sucedió luego? “.
-Hermana Lógica: “¡Lo lógico hermana!. Una monja que se ha levantado el hábito, puede correr más rápido que un hombre que se ha bajado los pantalones”.
……¿Y tú pensabas que iba a ser otra historia?

Un creyente del circo

Un sacerdote está en el confesionario y acude un penitente. 
– Tú no eres de esta parroquia, ¿verdad? No te había visto antes.
– No, padre, soy un artista del circo que acaba de llegar.
– ¿Y qué haces en el circo?
– Soy saltimbanqui.
– ¿Y eso que es?
– Espere que le hago una demostración.
El hombre se levanta y se pone a dar saltos mortales, volteretas y cabriolas por encima de los bancos de la iglesia.
Dos abuelitas que esperaban a confesarse lo ven y una dice:
– Mejor volvemos cuando venga el otro cura, ¡que este pone penitencias muy difíciles!

El cura golfista

Un domingo, después de la misa, uno de los feligreses se acerca al párroco y le pregunta:
– Reverendo, ¿es pecado jugar al golf en domingo?
– Hijo mío, dijo el padre poniendo la mano sobre su hombro, te he visto jugar al golf, en tu caso es un pecado cualquier día.

El amor en matemáticas

El amor es una ecuación perfecta: se eleva un miembro a la mayor potencia posible, se le encierra entre paréntesis, se le extrae el factor común, y queda reducido a la menor expresión.

Jaimito en el confesionario

Un cura le pregunta a Jaimito en el confesionario:
¿Pecas, hijo?
Hasta en el culo, Padre.

Zapatos antiguos

Una señora entra en una zapatería…
-¿Qué tienen zapatos del 36?
-¡No! (contesta la dependienta) de antes de la guerra no nos queda nada…

El cura y el león

Un cura misionero es raptado por los caníbales y como opone mucha resistencia le sueltan a su la mascota, un feroz león.
El cura intenta huir del animal, pero se agota y empieza a rezar con mucha fe:
– ¡Señor, haz que este león se vuelva cristiano!
De pronto, el león se para, se arrodilla, junta sus patas y dice:
– Señor, bendice los alimentos que vamos a tomar.

La duda del pecador

– Padre, hago el amor cinco veces al día, ¿Eso es pecado?
– Eso no es pecado, eso es mentira.