Chistes de Golf

El cura golfista

Un domingo, después de la misa, uno de los feligreses se acerca al párroco y le pregunta:
– Reverendo, ¿es pecado jugar al golf en domingo?
– Hijo mío, dijo el padre poniendo la mano sobre su hombro, te he visto jugar al golf, en tu caso es un pecado cualquier día.