chistes de pescadores

Chistes de Pescadores

chistes de pescadores

Hemos recopilado los mejores chistes de pescadores. Estamos recopilando los mejores chistes de todo internet y los chistes de pescadores van a tener su espacio reservado. A continuación verás chistes buenos, largos, cortos y alguno malo para que te rías mientras antes de zarpar del puerto. Nuestra intención es intentar crear la mejor web de chistes de internet, si tienes un chiste de pescadores diferente envíalo por mail. ¡No lo dudes! ¿Quieres colaborar? Ya sabes.

Chiste de un pescador mentiroso

Un niño le pregunta a su padre pescador:
– Papá, ¿los peces se sientan?
РClaro hijo. Sino por qu̩ iban a existir los bancos de sardinas.

Chiste de la cofradía de pescadores y el cura

En un pueblo marinero van a botar la barca nueva, en la que los vecinos han deposito muchas esperanzar.
El patrón de la Cofradía de Pescadores avisa al párroco y le pide que baje al puerto, para bendecirla y bautizarla antes de charla al agua.
El sacerdote llega puntual, con el isopo y el agua bendita y pregunta:
-¿Qué nombre le vais a poner, hijo?.
-Pues habiamos pensado, señor cura, en «Que Pesque Dios».
-No, hijo mío, no me parece un buen nombre. Es casi blasfemo. Piensa en otro.
-Pues entonces «Remedios», señor cura.
-Eso está mejor. ¿Es quizá el nombre de alguna pariente tuya?.
-No, es que hemos pensado que ya que no pesca, al menos que reme.

Aquí no hay quien pesque

Manolo salió a pescar con un amigo, alquilaron un bote y fueron a la mitad de un lago. Pasó una hora sin que pescaran nada. Remaron hasta otra parte pero pasaron dos horas… y tampoco. Remaron hasta otro lugar y ahí sí pescaron muchísimo. Manolo comentó:
– Oye, tío, este sitio es el mejor, deberíamos marcarlo para volver mañana.
Entonces el amigo tomó un lápiz y se zambulló. Al rato salió y Manolo le preguntó:
– ¿Dónde hiciste la marca?
– En el fondo del bote.
– ¡Si serás bruto!.. ¿Y si mañana nos dan otro bote?

Chiste del pez raro

Entre dos pescadores. Uno, mostrando el brazo entero, dice:
– ¡Ayer yo pesqué un pez así!
El otro pescador le dice:
– ¡No seas tan mentiroso! ¡No existen peces tan peludos!

Chiste malo de venta de pescado

En el mercado el pescadero grita:
¡Pescadilla viva!
Y los clientes que por allí pasaban le responden:
¡Viiiivaaa!

Pescando en la calle

Un señor esta sentado en la calle con una caña de pescar.
– ¿Pican muchos?, le dice otro.
– Con usted van siete.

Chiste del pescador y el martillo

Se llega un pescador y se sitúa en una orilla del lago para intentar pescar. Uno que por allí pasaba se lo mira extrañado y le pregunta:
– ¿Has venido a pescar con un martillo?
– ¡Sí!
– Pero… solo con un martillo no debes pescar demasiado.
– No… ¡pero los que pillo no se escapan!

Así no hay quien pesque

Era un pescador que todos los sábados, a las 6 de la mañana, acudía a pescar a San Carlos de la Rapita. Prepara los aparejos y el anzuelo y los echa al agua.
Al rato un tío se le pone al lado.
Sábado, ocho de la mañana, el pescador con la caña y el tipo al lado.
Sábado , una de la tarde, el pescador con la caña y el menda al lado.
Sábado, siete de la tarde, el pescador con la caña y el nota al lado.
Domingo, seis de la mañana, el pescador con la caña y el tipo al lado.
Domingo, una de la tarde, el pescador con la caña no puede más y le dice:
– A usted también le gusta la pesca ¿no?
– ¡A mí, que va, yo no tendría paciencia oiga!

Conversaciones de pesca

Dos amigas están pescando en el lago y una le dice a la otra:
– Marisa, creo que voy a divorciarme de mi marido. Lleva meses que solo hace que trabajar. Solo está en casa para dormir.
Julia, se lo piensa un poco y al rato le dice:
– Piénsatelo bien Mari… hombres así son difíciles de encontrar.

Chiste de pescadores y poco pescado

Llega un joven a un río con su caña de pescar y le pregunta a una pareja que se encontraba por allí:
– Oigan, ¿saben si aquí se puede pescar?
– ¡Claro que sí!
El joven aún precupado vuelve a preguntar:
– ¿Estan seguros? ¿No será un delito?
– ¿Un delito? ¡Jaja! ¡Más bien un milagro!

Chiste del pescador despistado

Llega un señor con su caña, abre un agujero en el hielo, prepara su caña y lanza su anzuelo.
Una voz de fondo le dice:
– Allí no hay peces.
Pasa un rato, el señor no pesca nada y decide cambiar de zona. Así que abre otro agujero en el hielo, prepara su caña y lanza de nuevo su anzuelo.
La misma voz le dice:
– Allí tampoco hay peces.
El señor, un poco cansado va en busca de una tercera zona. Cuando por fin se decide, abre un agujero en el hielo, prepara su caña y lanza el anzuelo.
La voz vuelva a decir:
– Tampoco aquí vas a encontrar ningún pez.
El señor, ya cansado y enfadado, le responde:
¡Usted que sabrá! ¡Por qué no iba yo a encontrar peces aquí!
A lo que la voz le responde:
– Porque esto es una pista de hielo.

Chiste muy malo. Cambio de agua

 -Oye Manolo, ¿le cambiaste el agua a los peces?
– No, porque todavía no se terminan de tomar la que les puse la semana pasada.

Cuidado entras en zona de chistes verdes o de otro color, si eres menor no leas más.

El Administrador contratado por tu padre

Chiste del pescador y el cartero

Un tío lleva tres horas pescando sin ningún resultado, en esto que viene el cartero del pueblo, mete la mano en el agua y empieza a sacar truchas una tras otra.
– Pero bueno! Como puede hacer eso!
– No, yo es que las pesco con la mano.
– Pero eso tendrá truco, no?
– Bueno, como usted me ha caído bien le diré el truco. Lo único que tiene que hacer usted es meterle la mano ahí mismo a su mujer y después venir a pescar. Al meter la mano en el agua los peces se sienten atraídos y los puede coger con la mano.
– Gracias, gracias.
Total, que el tío recoge los aparejos de pesca y vuelve antes de tiempo a casa para hacer la prueba. Su mujer esta limpiando los cristales y el tío llega por detrás y le mete la mano por debajo de la falda en el lugar correspondiente. La mujer dice:
– ¡Ay, carterito! ¡Que juguetón estas hoy!

Un mal día para ir de pesca

Hoy me levanté temprano, me puse los calzoncillos largos, me vestí con calma, me tomé un café, agarré mis cañas de pescar, me fui silenciosamente al garaje, puse las cañas en el maletero del coche y procedí a sacarlo del garaje bajo una lluvia torrencial. 
Estaba toda la calle inundada y el viento gélido soplaba a una fuerza sobrenatural. 
Sin lugar a dudas, no era un buen día para salir a pescar. Por lo que decidí volver a guardar el coche en el garaje, puse la radio y me enteré de que el mal tiempo iba a durar todo el día. 
Entré de nuevo en mi casa, me desvestí silenciosamente y me deslicé dentro de la cama. Despacito me acurruqué contra la espalda de mi mujer, puse mis manos en sus pechos y le susurré al oído: 
– El tiempo afuera está horrible. 
Ella me contestó medio dormida: 
– Ya lo sé. ¿Te puedes creer que el gilipollas de mi marido se fue hoy pescar?

La mujer del pescador es muy lista

Una pareja se fue de vacaciones a una laguna donde se podía pescar. El esposo amaba pescar al amanecer y a su mujer le encantaba leer.
Una mañana, el esposo volvió después de varias horas de pesca y decidió tumbarse y dormir una pequeña siesta. Aunque no estaba familiarizada con el lago, la esposa decidió salir a pasear en el bote. Remó una pequeña distancia, ancló el bote y retomó la lectura de su libro. Al poco rato apareció el guarda en su bote. Llamó la atención de la mujer y le dijo:
– Buenos días, señora… ¿Qué esta haciendo?
– Leyendo – respondió ella, pensando “¿Es que acaso no es obvio?”.
– Se encuentra en un área de pesca restringida.
– ¡Pero si no estoy pescando…! ¿No lo ve?
– Si, pero tiene todo el equipo. Tendré que llevarla conmigo y ponerle una multa.
– Si usted hace eso lo denunciaré por violación! – dijo la mujer indignada.
– Pero si ni siquiera la he tocado…!
– Si, pero tiene todo el equipo!

Una mala idea

Un aficionado a la pesca esta sentado en el bar del puerto para tomar una copa. En ese momento entra un gigantón cargador del muelle y acercándose va y le coge la copa y se la bebe.
El hombrecito lo mira y arranca a llorar, a lo que el hombretón dándole lástima le dice:
– Pero tío no te preocupes, solo era una broma y te invito a una copa.
El hombrecito lo vuelve a mirar y le dice:
– No, si no lloro por la copa… es que hoy a sido el peor día de mi vida :
Esta mañana me despidieron del trabajo… fui a coger el coche y me lo habían robado… llegué a casa y me encuentro a mi mujer en la cama con otro …. y me dije que lo mejor era venirme a pescar… y cuando llego al puerto me encuentro el barco hundido y ahora que estaba pensando en matarme…. ¡Vienes tu y te bebes mi copa de cianuro!

Chiste de la semana fuera de casa pescando

El marido llama a la casa y le dice a su señora, cariño me acaba de salir una oportunidad única para irme de pesca por una semana, pero me tengo que ir ya. Por favor, prepárame el equipaje con las cosas de pescar, ropa y no se te olvide el pijama azul de seda.
Una hora más tarde pasa por su casa y su señora le tenía todo listo. Se despide y se va.
A la semana regresa y la señora le pregunta:
– ¿Cómo te ha ido?
– Bárbaro, le contesta él. Lo único que te olvidaste fue del pijama.
A lo que la mujer con una sonrisa le responde:
РNo, no me olvid̩. Lo puse en la caja de los anzuelos.

Chiste de dos locos de pesca

En un manicomio dos locos están pescando en la piscina y en esto que un loco se lanza a la piscina y se empieza a hundir.
El otro loco se tira detrás de el y lo rescata.
Un cuidador da parte al director y al día siguiente llama al salvador a su despacho y le dice:
– Mire Vd. Hemos llegado a la conclusión de que para salvar la vida de una persona hay que estar muy cuerdo, ya que puso su propia vida en peligro a sabiendas es por eso que tengo dos noticias que darle una buena y una mala:
– La buena es que vamos a darle el alta y la mala es que la persona que salvo ayer ha aparecido esta mañana ahorcada en su cuarto colgado de su propio cinturón.
Y dice el loco:
– No, que va, no se ahorcó, lo colgué yo para que se secara.

Más Chistes